Hoy en día para una empresa, el cliente vale mas por lo que quiere que por lo que tiene.

Si antes era muy fácil identificar y diferenciar al rico del pobre, hoy eso es lo contrario, difícil.

Actualmente con las mezclas sociales, existen ricos que viven en la periferia, en los suburbios o conos por decirlo de alguna manera y no necesariamente en zonas urbanas y metrópolis. Los pobres ahora no solamente viven en zonas marginales sino en zonas urbanas e incluso exclusivas, como también vemos pobres muy tecnológicos y ricos que no saben usar un computador.

Por eso en estos días para identificar a nuestros clientes además de la clásica segmentación económica es necesario clasificarlos por lo que quieren ser y desean lograr y no solo por cuanto dinero tienen.

En otras palabras debemos clasificarlos por su estilo de vida, donde en un mismo nivel socio económico existen personas con gustos y actitudes diferentes.

Cada estilo de vida es un grupo de personas que se parecen en su forma general de ser, les gustan cosas similares, buscan lo mismo de sus acciones y tienen una idea similar de su futuro, mas allá del dinero del dinero que poseen.

Aquí le muestro algunos estilos de vida que debe tener en cuenta a la hora de segmentar el público que formará su nicho de mercado y luego lo convertirá en cliente.

1.- Los Sofisticados:

Personas muy jóvenes y con ingresos más altos que el promedio de la población.

Son muy modernos, educados, cosmopolitas. Valoran mucho su apariencia e imagen personal.

Les gusta comprar cosas novedosas y están al tanto de las nuevas tendencias, valorando mucho su status. Que las marcas actúen como símbolo de diferenciación.

Ellos demandan marca, calidad y buen servicio, siendo para ellos el precio un indicador de calidad.

Quieren productos innovadores con formatos de compra modernos.

2.- Los Progresistas:

Estas personas buscan siempre el progreso personal y familiar.

Se encuentran en todos los niveles socio económico pero en su mayoría son obreros y empresarios formales e informales.

Son gente muy práctica y no les interesa mucho la moda ni su imagen personal pero buscan aquello que les pueda dar el mejor rendimiento por el dinero o esfuerzo invertido.

Ellos están demandando productos útiles, rendidores, modernos o tradicionales y tecnológicos más que productos de precio.

3.- Los adaptados:

Personas orientadas a la familia que valoran mucho su status social, no son conformistas y aspiran a ser líderes de opinión en sus grupos. No se arriesgan a ser primeros en probar las modas.

Están en todos los sectores socio económicos y generalmente son empleados, obreros de mediano nivel o realizan actividades como independientes.

Estas personas requieren productos tradicionales, no se arriesgan con los productos novedosos a menos que les ayuden a incrementar su imagen social.

No demandan precio ni ofertas sino confianza y garantía.

4.- Los resignados:

Personas de bajos recursos económicos que viven resignados a su suerte, generalmente son de mayor edad que el promedio y prefieren la vida simple sin complicarse.

Tienen miedo a los cambios, no les gusta arriesgarse y compran productos de bajo precio.

Ellos demandan productos tradicionales, precios bajos, accesibilidad buen trato y formatos tradicionales.